Entre los tres y los siete meses, la boca de un cachorro se convierte en una máquina de morder todo lo que encuentra, desde tus zapatillas hasta las patas de una silla, pasando por cables, esquinas de muebles y cualquier objeto que quede a su alcance en el suelo. Es un proceso natural de la dentición, pero con los mordedores adecuados puedes redirigir ese impulso hacia algo que no sea tu mobiliario.
Por qué muerde tanto un cachorro en esta etapa
El cambio de dientes de leche a dientes definitivos genera molestias en las encías que el cachorro alivia mordiendo cualquier superficie disponible. No es desobediencia ni mal comportamiento, es una necesidad fisiológica que pasa con el tiempo, pero mientras tanto necesita alternativas válidas donde canalizar ese impulso sin que la convivencia en casa se resienta. Entender esto ayuda a que la fase se viva con más paciencia, sabiendo que se trata de una etapa transitoria y no de un rasgo permanente del carácter del cachorro.

Qué buscar en un mordedor para cachorro
- Materiales blandos pero resistentes, pensados específicamente para dientes de leche.
- Texturas variadas que alivien distintas zonas de la encía.
- Tamaño adecuado a la boca del cachorro, ni tan pequeño que se trague ni tan grande que no pueda morderlo bien.
- Posibilidad de enfriar el mordedor en la nevera, ya que el frío calma la inflamación de las encías.
- Facilidad de limpieza, ya que un mordedor que acumula restos de saliva y suciedad puede acabar oliendo mal en poco tiempo.
- Variedad de formas, para que el cachorro pueda alcanzar con comodidad distintas zonas de la boca según le convenga en cada momento, ya sea la parte delantera o los molares del fondo.
Comparativa de materiales para mordedores
| Material | Alivio de encías | Durabilidad |
|---|---|---|
| Goma blanda | Alto | Media |
| Cuerda de algodón trenzada | Medio | Media-baja |
| Peluche con textura | Medio | Baja en esta etapa |
| Goma enfriable en nevera | Muy alto | Media |

Cómo proteger los muebles mientras tanto
Redirigir es más eficaz que castigar: en cuanto veas al cachorro morder algo que no debe, ofrécele inmediatamente el mordedor y refuerza con voz calmada cuando lo acepte. Mantener varios mordedores repartidos por la casa, en las zonas donde más tiempo pasa, reduce las oportunidades de que recurra al sofá o a los cables por pura cercanía. Es buena idea tener uno junto a su cama, otro cerca del sofá familiar y otro en la zona de juego habitual. Cuanto menos tenga que desplazarse para encontrar una alternativa válida, menos probable es que recurra al primer objeto que tenga a mano por pura comodidad.
No se trata de que deje de morder, se trata de que muerda lo correcto.
Cuándo consultar con el veterinario
Si notas sangrado excesivo, mal aliento fuera de lo normal, dientes de leche que no se caen a tiempo o que tu cachorro evita comer por molestias, conviene hacer una revisión veterinaria. La mayoría de casos de dentición son completamente normales, pero vale la pena descartar complicaciones. Mientras tanto, revisa nuestra sección de juguetes para encontrar mordedores adecuados a la edad de tu cachorro, y complementa con una cama donde pueda relajarse tras cada sesión de juego intenso.

Cómo evoluciona la necesidad de morder con la edad
A medida que el cachorro completa la dentición, la intensidad y frecuencia del mordisqueo suele bajar de forma natural, aunque el gusto por masticar puede mantenerse toda la vida en mayor o menor medida según la raza. Aprovecha esta etapa para enseñarle también qué objetos son de juego y cuáles no, sentando una base de comportamiento que te servirá durante toda su vida adulta. Aprovecha también estos meses para acostumbrarlo a que le revises la boca con suavidad de vez en cuando, un hábito que facilitará mucho las visitas al veterinario y el cuidado dental en el futuro.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la fase de dentición en los cachorros?
Generalmente se extiende entre los tres y los siete meses de edad, aunque puede variar ligeramente según la raza y el individuo.
¿Es bueno congelar el mordedor antes de dárselo?
Sí, el frío ayuda a calmar la inflamación de las encías, siempre que el material del mordedor sea apto para enfriar.
¿Qué hago si mi cachorro sigue mordiendo los muebles a pesar de tener mordedores?
Redirige de forma inmediata y constante cada vez que ocurra, y asegúrate de que los mordedores están accesibles en las zonas donde pasa más tiempo. La constancia en la redirección suele dar resultados visibles en pocas semanas, siempre que toda la familia aplique el mismo criterio con el cachorro.






