Chaquetas para perros: tipos, materiales y cuándo usarlas

No todos los perros necesitan chaqueta, pero muchos sí. Te contamos qué tipos existen, qué materiales duran más, cómo acertar con la talla y cuándo abrigar de más es un error.

No todos los perros necesitan chaqueta, pero muchos sí. Te contamos qué tipos existen, qué materiales duran más, cómo acertar con la talla y cuándo abrigar de más es un error.

El jersey es la prenda más versátil del armario canino, pero no todos los tejidos sientan igual. Te explicamos cómo elegir según el pelo y la piel de tu perro sin equivocarte.

Ni disfraz ni prenda técnica: la sudadera con capucha es el término medio entre comodidad y estilo para los paseos diarios, también en los días de más movimiento.

No todos los impermeables para perros son iguales. Repasamos capucha, costuras, reflectantes, tallas según el tamaño y compatibilidad con el arnés antes de comprar uno.

Entre lo tierno y lo práctico, el pijama para perros tiene usos reales más allá de la foto bonita. Te contamos cuándo aporta algo, cuándo sobra y cómo introducirlo bien.

Una camisa estampada cambia por completo el look de paseo. Te contamos cómo combinarla con collar y correa, y cuándo tiene sentido usarla también en verano.

Disfrazar al perro no tiene por qué ser un mal rato para él. Repasamos 12 ideas cómodas, qué evitar y cómo adaptar el disfraz a cada fecha del calendario.

Chihuahuas, yorkshires y bichones tienen necesidades distintas a las de un perro mediano. Estos son los errores más comunes al vestirlos y cómo evitarlos.

En perros grandes, el corte, la movilidad y el tipo de pelo pesan tanto como la talla. Repasamos qué mirar antes de comprar, sobre todo si tu perro es muy activo.

Abrigar a un perro en invierno no es una norma universal. Depende de la raza, el pelo y la edad, y aquí te contamos cómo saber qué le toca al tuyo esta temporada.

Cada vez hay más opciones de moda canina sostenible con tejidos reciclados. Te contamos qué buscar, cómo cuidar la ropa y qué hacer cuando ya no la usas.

Entre el barro, el pelo y las manchas de hierba, la ropa de perro sufre más que la nuestra. Así se lava bien, se seca sin deformarse y se evita el mal olor.