
Tallas de collares para perros: cuello, holgura y ajuste
Un collar mal tallado es de los descuidos con más riesgo real: se sale, aprieta o roza sin que te des cuenta. Así se mide bien y se ajusta con la regla de los dos dedos.

Un collar mal tallado es de los descuidos con más riesgo real: se sale, aprieta o roza sin que te des cuenta. Así se mide bien y se ajusta con la regla de los dos dedos.

Rozaduras, cojera al andar o pelo aplastado: estas señales indican que la talla de la ropa de tu perro no es la correcta y conviene corregirla cuanto antes, antes de que le haga daño.

Una cama pequeña no deja estirarse del todo y una demasiado enorme no da la sensación de refugio que muchos perros buscan para dormir bien cada noche.

Un cachorro cambia de talla cada pocas semanas de vida. Con esta estrategia evitas comprar de más sin que pase frío ni le apriete nada mientras crece.

El bulldog francés y el carlino tienen un pecho mucho más ancho que su espalda, y eso cambia por completo qué talla y qué corte de prenda funcionan mejor.

El teckel y el corgi tienen un cuerpo mucho más largo que alto, y eso exige prendas con proporciones distintas a las de un perro de talla estándar y proporciones más habituales.