Camas para perros

Aquí encuentras camas reversibles, colchonetas, cuevas y sacos de dormir para perros, pensados para que descansen bien tanto en verano como en invierno. Son válidos para cachorros que empiezan a tener su propio rincón en casa, para perros adultos activos que necesitan un buen apoyo tras el paseo, y para perros mayores que agradecen una superficie más blanda para las articulaciones cansadas.

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Cómo elegir la cama de tu perro

Antes de decidirte, piensa en su edad, su tamaño y el sitio de casa donde va a dormir.

Elige el tipo según la temporada

Las camas reversibles cambian de cara según haga frío o calor, mientras que la cueva aporta más abrigo en invierno para perros friolentos. En camas reversibles para perros: verano e invierno puedes ver cómo aprovechar mejor cada cara a lo largo del año.

Ajusta el tamaño y el relleno

Una cama pequeña no deja estirarse del todo, y una demasiado grande no da la sensación de refugio que buscan muchos perros al dormir enroscados. Revisa tallas de camas para perros: cómo calcular el tamaño correcto antes de comprar una, sobre todo si es cachorro y aún va a crecer bastante.

Piensa en perros mayores o con molestias

Si tu perro es senior o tiene las articulaciones sensibles, una base más gruesa y firme ayuda a repartir el peso mejor durante la noche y descansar sin dolor. Te lo explicamos con detalle en cama para perros mayores: articulaciones y materiales, con recomendaciones prácticas por edad.

  • Tamaño que permita estirarse del todo, tumbado de lado, con margen
  • Funda desenfundable y lavable a máquina con facilidad
  • Base antideslizante para suelos de parqué, gres o tarima pulida
  • Relleno más firme si el perro es mayor, pesado o senior

Preguntas frecuentes

¿Qué talla de cama debo comprar?

Mide a tu perro tumbado de lado, de la punta del hocico a la base de la cola, y añade unos centímetros de margen; así te aseguras de que pueda estirarse del todo sin quedar encogido dentro de la cama.

¿Dónde coloco la cama en casa?

Un rincón tranquilo, sin corrientes de aire ni paso constante de gente, funciona mejor que un sitio muy transitado; muchos perros prefieren además tener vista de la puerta desde su cama para sentirse seguros.

¿Cada cuánto se lava?

Con la funda desenfundable basta lavarla cada dos o tres semanas en uso normal, aunque conviene airearla y sacudirla más a menudo, sobre todo en época de muda de pelo o tras el paseo con lluvia.